Tras 47 años fuera de lugar, la mole de cemento en honor a Franco pasa a la historia.
No fue fácil, porque no es fácil deshacerse del lastre del pasado. E, incluso en su último momento de protagonismo, su voladura se erige como símbolo del traspaso de la gestión del Parque Nacional de las Islas Atlánticas a la Xunta de Galicia.
Los que lo conocimos, no lo echaremos de menos.
Los que no lo conocieron, no se pierden nada.
Los que podais, no dejeis de ir.




